Este blog busca dar visibilidad a personajes de Cárcar, o relacionados con esta población navarra, que permanecen desconocidos u olvidados; así como a cosas que se refieran a ella.
domingo, 29 de octubre de 2023
EL PADRE JAVIER FORTÚN
lunes, 18 de septiembre de 2023
JUAN MANUEL DE SADABA, un carcarés en Nueva España
Para el 27 junio de 1662 ya tienen listos los papeles en la Casa de Contratación. Siete días más tarde zarpan desde Sanlúcar de Barrameda en la Flota de la Nueva España, comandada por el general Nicolás Fernández de Córdoba y Ponce de León (descendiente del Gran Capitán). Para viajar a la Indias Occidentales este era el modo habitual de hacerlo. En esta ocasión dicha Flota la componían veinticuatro buques escoltados por tres galeones de guerra. Transportaban un total de 4.500 toneladas de carga y 1.326 quintales de azogue (mercurio para tratar la plata). Entraron en el puerto de Veracruz el día 12 de septiembre de ese año, tras dos meses y cinco días de travesía oceánica.
Qué fue de Juan Manuel de Sádaba una vez llegado a Méjico es de momento un misterio. Si siguió al servicio de Juan Miguel de Agurto habría que saber que este, tras su paso por la Audiencia de Méjico, fue nombrado en 1673 Capitán General y Presidente de la Audiencia de Guadalajara (Méjico) y que en 1680 cubrió la plaza de Gobernador de Campeche de forma interina. Ese mismo año, y también de forma interina, fue nombrado Presidente, Gobernador y Capitán General de la Real Audiencia de Guatemala. Durante tres años ejerció en este cargo hasta en en 1684 regresa a España donde se le nombra Oidor de la Real Chancillería de Granada. Sin llegar a tomar posesión del cargo, muere en Madrid en el año 1685.
Si siguió, como digo, a cargo de este mandatario habría que imaginarlo haciendo todo ese recorrido junto a él. Si, por el contrario, una vez allí siguió su vida particularmente, el resultado sería otro. Sea como fuere, el caso es que gracias a los archivos de Indias sabemos que un chaval de Cárcar hizo la ruta de las Indias (no fue el único) y arribó a Méjico hace la friolera de trescientos sesenta y un años.
miércoles, 26 de julio de 2023
EL VIEJO PUENTE METÁLICO DE CÁRCAR
Cárcar también sufrió progresivos cambios en el trazado de sus vías de transito. A pesar de que la comunicación con los pueblos limítrofes estaba garantizada se hacía necesario también acceder al regadío por una ruta rápida que obligaba a cruzar el rio Ega. Es por eso que se fueron tendiendo sobre el río sencillos y sucesivos puentes de madera, ni demasiado seguros, ni demasiado duraderos, pues las avenidas del agua en tiempos de crecidas se los llevaron por delante en no pocas ocasiones.
El nuevo puente quedó inaugurado al transito para regocijo de los carcareses y mejora de todos los usuarios, lo que suponía un avance notable en las comunicaciones. A partir de ese momento los agricultores accedían a sus huertas cómodamente y se facilitaba la comunicación hacía Lerín y Estella para los que venían de la parte de Lodosa y los que lo hacían desde la carretera de Planillos.
viernes, 23 de junio de 2023
UN MAESTRO DE PUEBLO
La fotografía está hecha en un aula de la escuela de Cárcar, ubicada entonces en el piso superior del Ayuntamiento, y el maestro es don Benito Pérez Apiñariz, natural de Etayo (Navarra) y nacido en 1886. Don Benito estudió Magisterio y Cárcar fue uno de sus destinos. Vivía en el número uno de la calle Jardín. "Ganas menos que un maestro de escuela", es una frase que se dice de modo recurrente y así era al parecer, a juzgar por las alpargatas que calza don Benito y que la mesa no consigue ocultar. Contrasta el sencillo y pobre calzado del maestro con el zapato lustrado y de lazos que porta el alumno, puesto seguramente de modo excepcional para la ocasión. El niño es Antonio Hernández Martínez y tenía en ese momento entre ocho o nueve años; sobre la ropa lleva una bata o "babi" que le protege de los roces del pupitre y del polvo de la tiza. Don Benito se la debió de quitar para la foto y luce una sencilla americana de doble botonadura, quizá de cuando se casó. Obediente, Antonio, apunta con decisión a un lugar en el globo terráqueo que el maestro le ha indicado señalar, mirando a cámara con cierta timidez. El maestro, en cambio, se muestra confiado y su expresión delata, además de su bonhomía, seguridad y confianza en el buen hacer del alumno. También cierto aprecio. Tras el educando cuelga el mapa de España de un atril del que el maestro se valía para enseñarles a ubicar los cabos de España, ríos y demás accidentes geográficos que todo buen alumno debía aprender.
Los maestros de pueblo de aquella época tenían que bregar con las circunstancias de sus alumnos. Unos niños que, a menudo, hacían novillos por ir al campo para apoyar en la economía familiar. Porque esos chicos tenían que elegir muchas veces entre ir a la escuela o echar una mano al padre; y eso era más vital que aprender a sumar; los chicos, claro, no podían rendir convenientemente en la escuela.
Un recuerdo especial para todos aquellos "maestros de escuela" de vocación que tanto contribuyeron con su labor a que hoy seamos como somos.
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Agradezco a Inés Hernández su gentileza al cederme la fotografía para hacer este breve artículo.
miércoles, 24 de mayo de 2023
HERALDICA DE CÁRCAR Y EDIFICIOS HISTÓRICOS
miércoles, 26 de abril de 2023
ANUARIO DE LOS AÑOS 1932 Y 1942 CORRESPONDIENTE A CÁRCAR
En la entrada anterior quedó reflejado el CENSO-GUÍA DEL AÑO 1924; en este serán los de los años 1932 y 1942.
-De nuevo el alcalde era Julián Díaz de Rada que había sustituido al anterior, Demetrio Sádaba Calvo. El secretario del ayuntamiento era Máximo Aguirre; el juez municipal, Aniceto Rubio; el fiscal, Clemente Ruíz, y el secretario del juzgado Santos González Ruiz.
-El párroco se llamaba Teodoro Torrecilla y los coadjutores Paulino Ruíz y Antonio Sada.
-Los maestros eran Germán Echechipía Lizarrondo y Benito Pérez Apiñaniz; las maestras Edelmira Cabredo Bujanda y Rosa Taules Oses.
-El médico, Alfredo Adrados Martín; el farmacéutico, Félix Díaz de Rada, y el veterinario, Moisés Goicoechea Goñi.
-Claudio Pérez era, además de comadrón, barbero.
-El teléfono lo gestionaba Rufino Oses, que también era barbero.
-Había tres abacerías (tiendas que vendían al por menor aceite, vinagre, legumbres secas, bacalao, etc.); estaba la de Francisco Pardo, que también era carnicería, la de Crescencio Lezáun; este, a su vez era guarnicionero, y la de Ramón Lezáun; que añadía la venta de tejidos, verduras y frutas, ya que era comisionista de frutos
-También eran comisionistas de frutos, Esteban Carricas, Anastasio Insausti y Cecilio Macua.
- Los albañiles eran Javier Pavía y Felipe Redondo.
-María Franco López Gil (viuda de Tarsicio Pagola) tenía molino de aceite.
-El Alpargatero era Pedro Marzo.
-Genaro Carricas tenía carnicería, que como he dicho también tenía Francisco Pardo.
-Carpinteros eran Julio y Carlos Taules, y Pedro Roldán era constructor de carros.
-El estanco lo regentaba Antonio Pagola.
-Había una fonda, la de Fructuoso Zalduendo.
-Tenían tienda de tejidos (además de la nombrada de Ramón Lezáun), Genaro Carricas y Esteban Carricas.
-Dos modistas, Juana Pellejero y María Resano.
-Y dos herreros, Aniceto Pérez y Jacinto Roldán.
-El zapatero era Eduardo Lorente.
-Cafés y Casinos: Eugenio Lorente, la Caja Rural, el Centro Obrero y el Salón Venecia.
-Y finalmente estaba la Electra San Miguel, que generaba electricidad.
Todo esto recoge sobre Cárcar la Guía del Comercio, Fabricación, Industria, Agricultura, Profesiones y Autoridades de la Provincia de Navarra del año 1932.
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Por su parte, el ANUARIO GENERAL DE ESPAÑA. Bailly-Baillière y Riera del año 1942, refleja estos apartados:
Villa con Ayuntamiento de 1950 habitantes de hecho, y 2.000 de derecho. A 35 Kilómetros de la cabeza del partido judicial; a 60,5 de la capital y 7 de Lodosa, cuya estación es la más próxima. Carreteras a Estella, Calahorra, Lodosa y Peralta. Fiestas el 14 de septiembre. Produce vino, frutas, trigo, legumbres, tomates, pimientos y remolacha; cría ganado lanar, cabrío y vacuno. Hay pesca en el río Ega.
-Alcalde, Balbino Resano; Secretario, Estanislao Oses; Juez municipal, Santos Sádaba; Fiscal, Atanasio Díaz; Secretario, Benito Pérez.
-El párroco se llamaba Mariano Elarre.
-Escuelas nacionales: profesoras, Edelmira Cabredo Bujanda, Rafaela Álvarez de Eulate y María Jesús Los Arcos Azcona; profesores, Benito Pérez Apiñaniz, Antonio Sola Camardiel y German Echechipía Lizarrondo; este último realizaba también informes comerciales.
-Eduardo Lorente era zapatero y cartero.
-Teléfonos, Rufino Oses, que además era practicante y barbero.
-Claudio Pérez era también practicante y barbero.
-Abacerías: Esteban Carricas, Crescencio Lezáun, Ramón Lezáun, Viuda de Pedro Marzo y Francisco Pardo.
-Venta de abonos, Caja Rural Católica.
-Molino de aceite, Viuda de Tarsicio Pagola.
-Administrador de fincas, Santiago Hernández.
-Maestros albañiles, Hilario Redondo y Lorenzo Santos.
-Apicultor, Atanasio Guillén.
-El café lo regentaba la viuda de Eugenio Lorente; Nicolás Arróniz tenía taberna.
-Carbonerías: Francisco Chocarro y Francisco Montalvo.
-Carnicerías: Anastasio Insausti, Fructuoso Izal y Domingo Montalvo.
-Esteban Carricas y Gregorio Carricas tenían tocinería.
-Carlos Taules era carpintero y Pedro Roldán constructor de carros.
-Comisionistas eran Adrián Mendoza y José Sola.
-Fábrica de conservas vegetales: José Arambilet, que era también hojalatero.
-Cordelería, Justo Gutiérrez.
-Francisco Urmendia era corresponsal de periódicos.
-Además de abacería, Crescencio Lezáun vendía loza y llevaba el estanco y la guarnicionería.
-La farmacia, Víctor Díaz.
-Comisionista de frutos del país: Hilario Mateo.
-Ganaderos, Julián Díaz y Fructuoso Izal; Este último regentaba la posada junto con su mujer, Amparo Amatriain.
-La fábrica de gaseosas estaba a cargo de la Caja Rural.
-Granos (Comtes.), Adrián Mendoza y Esteban Carricas.
-El herrador era Fermín Redondo.
-El herrero, Aniceto López Carrascosa.
-La lechería estaba en la cabrería municipal.
-Comercios de loza: además de la tienda de Crescencio Lezáun, las de la viuda de Pedro Marzo y la de Ramón Lezáun; este último tenía también tienda de tejidos y quincallería.
-El médico se llamaba Alfredo Adrados Martín.
-Había dos modistas, Resurrección Carricas y Elena Oses.
-El organista de la parroquia era Gregorio Ojer San Miguel.
-Tenían obrador de pan: Fructuoso Esteban, Constancio Pellejero y Francisco Ruíz.
-Como propietarios constaban: viuda de Félix Díaz, Julián Díaz y viuda de Luis Fortún.
-Hilario Mateo era comisionista y exportador de tomates.
-El veterinario, Moisés Goicoechea.
-Cosecheros de vinos: viuda de Félix Díaz, Julián Díaz, Tarsicio Pagola y Felipe Sádaba.
-Almacén de yesos Félix Calvo.
-Electricidad suministraba la Electra de Cárcar S.A. y Electra San Miguel de Cárcar.
-Había servicio de automóviles a Calahorra con correo diario a la mañana y a la tarde y costaba 1,25 pesetas. A Estella, también con correo diario a las 6,11´ horas, y costaba 4 pesetas. A Logroño cada día a las 7 de la mañana por 2,50 pesetas y a Pamplona también cada día a las 7, por 2,50 pesetas.
En estos censos solo aparecen los nombres de las personas que prestaban servicio al pueblo por medio de un oficio en el llamado sector servicios; el resto, hasta completar los 1.950 individuos, lo componían las personas que se dedicaban a cultivar la tierra y a las que había que sumar, mujeres, ancianos y niños. Todos estos nombres están registrados en los documentos civiles y parroquiales y todos ellos colaboraron a conformar el pueblo de Cárcar, cual importantes eslabones que lo mantienen vivo generación tras generación.
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Un apunte de agradecimiento a quienes me habéis facilitado las fotografías que ilustran el texto, que ayudan a conocer y recordar.
Recopilación y adaptación al texto: María Rosario López Oscoz