Decir esto puede parecer cuando menos aventurado, pero es algo que ha traspasado generaciones, y somos muchos quienes lo hemos escuchado, aunque nos cueste comunicarlo, quizá porque nos resulta chocante al no tener base documental conocida. Sin embargo, las historias, tradiciones o incluso leyendas con arraigo en un lugar merecen ser conservadas, aunque solo sea por su valor como tales.
Será el propio escritor local Eduardo Mateo quien también lo recoja en 2002 en su libro Cárcar, Historia, Vocabulario y Plantas, apoyándose en esta tradición. En dicha obra se dice que don Ángel Garrido, párroco durante muchos años del pueblo, habría enseñado a algunos vecinos unos libros en los que se afirmaba este punto. Y yo creo recordar además que don Ángel se apoyaba en un presbítero anterior llamado Félix Ramón de Sola. Según esto, la citada mujer habría sido llevada a Tarraco (la actual Tarragona), donde el propio Pilato la habría conocido.
Más allá de estas referencias, no se han encontrado hasta hoy ni el mencionado libro ni fuentes bibliográficas conocidas que avalen esta afirmación. Las fuentes clásicas apenas aportan datos sobre la vida personal de Pilato, y la figura de su esposa —conocida en la tradición cristiana como Claudia Prócula— aparece de forma muy breve en los evangelios, sin indicación alguna sobre su origen.
Así que, en este contexto, la tradición de Cárcar puede entenderse como parte de ese amplio conjunto de historias nacidas en el ámbito local que buscan establecer un vínculo entre la comunidad y los grandes acontecimientos de la Historia. Pero la existencia de aquellos supuestos documentos a los que aludía don Ángel no deja de suscitar, cuando menos curiosidad, ya que más allá de su veracidad histórica tiene una dimensión profundamente humana.
Como consecuencia de todo esto, durante generaciones, especialmente en el tiempo de Semana Santa, no hemos sido pocos los carcareses que hemos pensado en aquella mujer que, según el relato evangélico, trató de influir en su marido para liberar de la crucifixión a Jesucristo tras haber tenido un sueño inquietante. Imaginar que esa influyente figura pudiera tener su origen en Cárcar ha despertado a lo largo del tiempo una forma íntima de devoción y adhesión con ella.
Esa mezcla de historia, creencia y emoción forma también parte del patrimonio inmaterial de un pueblo.
En estos días de Semana Santa, al escuchar el relato de la Pasión, volveré a pensar en Claudia Prócula, como solía.
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(Nota) Si tú, que lees esto, puedes aportar algún testimonio de esta tradición oral, agradecería lo hicieras en los comentarios.
Bien escrito Charo. Los más viejos hemos oído esta historia que tu has desarrollado, como siempre, con maestría. Como solía decir el tío Gonzalo; "Puede ser verdad y no haber sucedido"
ResponderEliminarMuchas gracias, Miguel Javier, por dejar este valioso testimonio y por regalarnos tan impresionante frase de tu tío ¡Me encanta!
EliminarNo era mi tío. Era el tío de mi cuñado Julián, padre de Armando, etc
EliminarLeyendo esto, Charo, no puedo evitar recordar una experiencia bastante curiosa que vivimos mi marido y yo durante una visita a Tarragona, en las inmediaciones del circo romano. En un momento dado un hombre se nos acercó y comenzó a hablarnos con gran entusiasmo sobre el circo y las ruinas que se extienden bajo la ciudad.
ResponderEliminarLo sorprendente llegó cuando, en medio de sus explicaciones, mencionó que la esposa de Poncio Pilato había sido una liberta originaria de Cárcar, que viajó hasta Tarragona y allí conoció a Poncio Pilato. Nos quedamos realmente impresionados, ya que en ningún momento le habíamos comentado que ambos somos precisamente de Cárcar.
Alguien me había comentado esta vivencia, seguramente tu madre. Y significaría que esos libros o documentos que consultó don Ángel existen de verdad y el señor en cuestión los conocía.
EliminarTu testimonio es muy importante y que lo hayas compartido aquí añade valor al artículo. Muchísimas gracias, Marina. Un abrazo
He de decir que eso nos sucedió hace ya unos 20 años.
ResponderEliminarMenos mal que hemos llegado a tiempo para que no se pierda esta historia. Muchas gracias de nuevo, Marina...
EliminarPorque a veces…
ResponderEliminarlas leyendas más grandes nacen en los lugares más pequeños.
Cárcar donde la historia sigue viva,
gracias a la pasión y al esfuerzo incansable de Charo López
y a su blog Legado de Cárcar.
Sigue así 👏👏👏
Muchas gracias por tu comentario. Hay que intentar recuperar lo mas posible. ¡Un abrazo!
EliminarQué historia tan fantástica. Me ha gustado muchísimo, eres un lago (me gusta más que pozo) de sabiduría
ResponderEliminarBuscar, investigar, recuperar... sin desmayo ;-)
EliminarHistoria curiosa , Gracias por hacernos partícipes de tu incansable investigación
ResponderEliminarGracias a ti por comentar. Un abrazo, Gracia
EliminarSi non e vero e ben trovatto. .
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Sé que es difícil demostrarlo pero no perdamos la esperanza :-)
EliminarEsa portada de Claudia en calle Mayor es bien bonita, historia para estos días muy curiosa
ResponderEliminarAsí es, una preciosa portada obra de Juan Ignacio Fernández, gran colaborador y amante de Cárcar
EliminarMenudo notición!!!
ResponderEliminarPara general conocimiento. Para que no se pierda... ;-)
EliminarQ bonita historia me gustaria conocer carcar!!!
ResponderEliminarBuenas fechas para conocer el pueblo. Tiene unas vistas panorámicas preciosas y un retablo en la iglesia (barroco churrigueresco), espectacular, además de fachadas dieciochescas con piedra armera. Y la ermita en pleno campo. Y gente maja... :-)
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EliminarPerdón,nuestras istorias
ResponderEliminarMuchas gracias, son un legado que debemos mantener. Un abrazo
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