lunes, 30 de marzo de 2026

¿ERA DE CÁRCAR LA MUJER DE PONCIO PILATO?

 

Composición: Juan Ignacio Fernández

Entre las historias de Cárcar que se han propagado a través del tiempo hay una que, por su singularidad, no puede pasar inadvertida para este blog. Esta sostiene que la mujer de Poncio Pilato, el magistrado romano que juzgó y dejó que crucificaran a Jesucristo, era originaria de Cárcar. Sí, como lo oyes. Repito: la tradición local cuenta que la mujer del que fue prefecto, o pretor romano en Judea en tiempos de Jesucristo, era una liberta natural de Cárcar.

Decir esto puede parecer cuando menos aventurado, pero es algo que ha traspasado generaciones, y somos muchos quienes lo hemos escuchado, aunque nos cueste comunicarlo, quizá porque nos resulta chocante al no tener base documental conocida. Sin embargo, las historias, tradiciones o incluso leyendas con arraigo en un lugar merecen ser conservadas, aunque solo sea por su valor como tales.

Será el propio escritor local Eduardo Mateo quien también lo recoja en 2002 en su libro Cárcar, Historia, Vocabulario y Plantas, apoyándose en esta tradición. En dicha obra se dice que don Ángel Garrido, párroco durante muchos años del pueblo, habría enseñado a algunos vecinos unos libros en los que se afirmaba este punto. Y yo creo recordar además que don Ángel se apoyaba en un presbítero anterior llamado Félix Ramón de Sola. Según esto, la citada mujer habría sido llevada a Tarraco (la actual Tarragona), donde el propio Pilato la habría conocido.

Recreación por IA de Claudia Prócula

Y es que, aunque no se sabe a ciencia cierta de donde procedía este cónsul, hay una creencia que sostiene que pudo haber tenido relación con la provincia romana de Tarraco y que al ser destinado a Judea, se llevó consigo una guardia personal formada por íberos, entre los que iba también esta carcaresa.

Más allá de estas referencias, no se han encontrado hasta hoy ni el mencionado libro ni fuentes bibliográficas conocidas que avalen esta afirmación. Las fuentes clásicas apenas aportan datos sobre la vida personal de Pilato, y la figura de su esposa —conocida en la tradición cristiana como Claudia Prócula— aparece de forma muy breve en los evangelios, sin indicación alguna sobre su origen.

Recreación de Poncio Pilatos y su esposa. Foto: Misioneros de Mariannhil

Así que, en este contexto, la tradición de Cárcar puede entenderse como parte de ese amplio conjunto de historias nacidas en el ámbito local que buscan establecer un vínculo entre la comunidad y los grandes acontecimientos de la Historia. Pero la existencia de aquellos supuestos documentos a los que aludía don Ángel no deja de suscitar, cuando menos curiosidad, ya que más allá de su veracidad histórica tiene una dimensión profundamente humana.

Como consecuencia de todo esto, durante generaciones, especialmente en el tiempo de Semana Santa, no hemos sido pocos los carcareses que hemos pensado en aquella mujer que, según el relato evangélico, trató de influir en su marido para liberar de la crucifixión a Jesucristo tras haber tenido un sueño inquietante. Imaginar que esa influyente figura pudiera tener su origen en Cárcar ha despertado a lo largo del tiempo una forma íntima de devoción y adhesión con ella.

Vista aérea de Cárcar. Foto: Pablo

Esa mezcla de historia, creencia y emoción forma también parte del patrimonio inmaterial de un pueblo. 

En estos días de Semana Santa, al escuchar el relato de la Pasión, volveré a pensar en Claudia Prócula, como solía.

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(Nota) Si tú, que lees esto, puedes aportar algún testimonio de esta tradición oral, agradecería lo hicieras en los comentarios.




lunes, 16 de marzo de 2026

JOAQUÍN BASTERO LERGA. profesor, funcionario y autor teatral


Retrato representativo de Joaquín Bastero Lerga (recreación ilustrativa en IA).

Joaquín Bastero Lerga fue una figura muy vinculada a la vida social, educativa y cultural de Zaragoza durante buena parte del siglo XX. Funcionario de la Diputación Provincial, educador comprometido con la formación de los jóvenes trabajadores y autor de diversas obras teatrales y zarzuelas, su trayectoria estuvo marcada por una intensa dedicación al servicio público.

Nació en Zaragoza en el año 1881, al poco de llegar la familia procedente de Cárcar. Fue hermano del catedrático de Medicina Legal Juan Bastero Lerga, cuya destacada trayectoria científica dio notable prestigio al apellido familiar y que ya quedó reflejada en el artículo que a él dediqué.

ORIGEN FAMILIAR
Los padres de Joaquín fueron, como ya dije en el apartado de su hermano, Sebastián Bastero Pérez, natural de Cárcar, y Bruna Lerga Martínez, nacida en Sartaguda. El matrimonio se había casado en Cárcar el 15 de septiembre de 1860 y tras el nacimiento de tres de sus hijos: Juan, Petra y Benita, se trasladaron a Zaragoza en busca de mejores oportunidades.

En la capital aragonesa Sebastián Bastero obtuvo empleo como portero en el edificio de la Diputación Provincial, trabajo que desempeñó durante muchos años y que más tarde le llevaría a ocupar el puesto de conserje de la institución. Una vez en Zaragoza nacieron dos hijos más, Pabla y Joaquín.

La familia Bastero Lerga se estableció definitivamente en la capital aragonesa, donde los hijos crecieron y recibieron su formación. Los varones, tanto Juan como Joaquín destacaron por sus buenas aptitudes intelectuales (aprovechando las becas al estudio), desarrollando trayectorias diferentes pero igualmente notables: uno en el ámbito científico y universitario y el otro en el campo de la educación, la administración pública y la actividad cultural. Las chicas, por su parte, se casaron, Benita con Mariano Soler Carceller, que fue notario en las poblaciones de Calaceite, Valderrobles, Burriana y Zaragoza, y Pabla, que se casó con Juan Pablo Soler Carceller, hermano del anterior, catedrático de Agricultura en el Instituto de Zaragoza y director del centro, además de un buen maestro, según palabras  del insigne Ramón Acín, antiguo alumno: "cada mañana, su explicación era como una estrofa al poema del curso. Usted enseñaba deleitando". Juan Pablo Fue también escritor y director del observatorio meteorológico de Huesca.

TRAYECTORIA EN LA DIPUTACIÓN Y ACTIVIDAD SOCIAL
Joaquín, una vez acabados sus estudios, desarrolló su carrera profesional en la Diputación Provincial de Zaragoza, lugar donde trabajaba su padre de conserje, y aquí llegó a ocupar el cargo de Jefe de Negociado en la Sección de Beneficencia.

Diputación Provincial de Zaragoza. Foto: zaragozago.com

Desde este puesto participó en la gestión de diversas iniciativas asistenciales que en aquella época dependían en gran medida de las diputaciones provinciales, instituciones que desempeñaban un papel esencial en la atención a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Paralelamente desarrolló una intensa actividad en organizaciones de carácter social y educativo. Durante muchos años estuvo vinculado al Patronato Católico de la Sociedad Protectora de Jóvenes Obreros y Comerciantes, entidad que tenía como objetivo proporcionar formación cultural y moral a jóvenes trabajadores en una época en la que muchos de ellos apenas habían podido completar la educación primaria.

Dentro de esta organización ejerció como director de las Escuelas Nocturnas del Patronato Católico, conocidas como Escuelas Fuenclara, donde numerosos jóvenes obreros acudían a formarse tras finalizar su jornada laboral. Este centro al parecer albergaba un salón de cine y teatro, escuelas diurnas y nocturnas, un café, el centro de Acción Católica y la escuela del Patronato del Buen Pastor; además de una imprenta y una librería.

La dedicación de Joaquín a la enseñanza fue prolongada y constante. En el año 1949 se le hizo un homenaje público al cumplir las bodas de oro en su labor docente, reconocimiento que puso de manifiesto la profunda huella que había dejado entre varias generaciones de alumnos.

Antigua sede de la Caja de Ahorros de la Inmaculada de la calle don Jaime I en Zaragoza. Foto: Patrimonio cultural zaragoza.es

ACTIVIDAD EN LA CAJA DE AHORROS DE LA INMACULADA
Tuvo también Joaquín una destacada participación en la vida económica y social de Zaragoza a través de la Caja General de Ahorros de la Inmaculada, institución que durante décadas desempeñó un papel fundamental en el desarrollo social y económico de Aragón.

Dentro de esta entidad ocupó diversos cargos de responsabilidad; primero fue tesorero y durante tres décadas, vicepresidente, participando activamente en la gestión y en las numerosas iniciativas sociales impulsadas por la misma.

En el momento de su fallecimiento seguía ocupando el cargo de vicepresidente de la Junta de Administración y Gobierno de esta corporación financiera, lo que demuestra el reconocimiento y la confianza que dicha institución depositó en él durante tantos años.

Asimismo desempeñó responsabilidades dentro de Acción Social Católica, desde donde promovió diversas iniciativas de carácter benéfico y educativo.

AUTOR TEATRAL Y PROMOTOR CULTURAL
Junto a su actividad administrativa y social, Joaquín Bastero cultivó también su faceta literaria, especialmente en el ámbito teatral y lírico, siempre dentro del entorno educativo.

Cine Fuenclara, situado en el palacio del mismo nombre. Foto: Francisco Górriz. Archivo Municipal de Zaragoza. Fuente: blog de Rafael Castillejo

Fue autor de varias obras dramáticas y zarzuelas que llegaron a representarse con éxito. Entre ellas cabe destacar:

    *El niño náufrago, zarzuela en un acto y cuatro cuadros, con música compuesta por Ramón Borobia y Francisco Agüeras. Estrenado en el teatro Fuenclara en septiembre de 1929. 
    *Las Palomas del Pilar, zarzuela o comedia en dos actos con música también del maestro Borobia. Estrenada en el salón Fuenclara en julio de 1929.
    *Ruido de campanas, boceto dramático en prosa. Estrenada en el salón Fuenclara en julio de 1930
    *Así te quiero yo, obra dramática en dos actos. Estrenada en el teatro Fuenclara en abril de 1931.

Especialmente notable fue el éxito que cosechó la zarzuela Las Palomas del Pilar, que se volvió a representar en marzo de 1949, aunque los rotativos le dieron carácter de estreno. El periódico La Prensa, en su edición del 23 de marzo de 1949, lo comentaba así:
“Con el título de Palomas del Pilar se ha estrenado en el salón Fuenclara de Zaragoza una bellísima zarzuela, letra de don Joaquín Bastero y música del maestro Borobia. La obra obtuvo un enorme éxito, tanto por el interés que tiene el libro, cuanto por la partitura, inspiradísima, que está reputada como la mejor del ilustre músico aragonés.”

Palacio Fuenclara en cuyos locales se desarrollaban labores educativas y culturales. Foto: zaragozago.com

Este tipo de representaciones, organizadas muchas veces en el seno de asociaciones culturales y religiosas, formaban parte de la intensa vida teatral que caracterizó a Zaragoza durante las primeras décadas del siglo XX.

VIDA FAMILIAR
Joaquín Bastero Lerga contrajo matrimonio con Josefa Archanco Oliván. El matrimonio tuvo al menos dos hijos:
José Luis Bastero Archanco, que siguió la carrera de Medicina.
Joaquín Bastero Archanco, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza, director de la Escuela Social, concejal del Ayuntamiento de la ciudad y escritor.
 
Joaquín Bastero Archanco. Foto: Jarke. Zaragoza. Fuente DARA


DISTINCIONES Y RECONOCIMIENTOS
La prolongada actividad pública y social de Joaquín Bastero Lerga fue reconocida con diversas distinciones; entre ellas destacan la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza y la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, concedidas por sus méritos en el ámbito educativo y cultural.

JOAQUÍN BASTERO LERGA Y CÁRCAR
A pesar de haber desarrollado toda su vida profesional en Zaragoza, Joaquín Bastero Lerga mantuvo siempre viva la memoria de sus raíces con Cárcar, localidad de la que procedían sus padres y donde habían nacido sus hermanos.

Un episodio especialmente significativo de esta relación tuvo lugar en el año 1928, cuando el Ayuntamiento de Cárcar decidió rendir un homenaje público a varios hijos ilustres de la localidad, dedicándoles sendas calles y colocando placas conmemorativas en su memoria.

Al acto fueron invitadas numerosas personalidades civiles y eclesiásticas, así como carcareses residentes en otros lugares. Entre ellos el catedrático Juan Bastero Lerga, quien excusó su asistencia mediante una carta alegando obligaciones académicas. Sin embargo sí acudió su hermano Joaquín, que también fue invitado, participando activamente en la celebración al pronunciar un sentido discurso ante los asistentes. 

En su intervención, elogió la iniciativa del Ayuntamiento de honrar a aquellos hijos destacados del pueblo:"¡Dichosos los pueblos que honran de esta manera y tan alto y edificante ejemplo saben dar a las generaciones presente y venideras!"

Claro y patente quedó el orgullo y el afecto que seguía sintiendo por la tierra de sus mayores al reconocer, que actos como estos, "constituyen el más alto y preciado timbre de gloria para este pueblo que ha tenido la dicha de ser cuna de hombres de valía, de gran talento y de las más envidiables virtudes”.

La presencia de Joaquín Bastero en aquel acto simbolizó, de algún modo, el vínculo que la familia Bastero Lerga seguía manteniendo con Cárcar a pesar de llevar ya varias décadas asentados en Zaragoza.

ÚLTIMOS AÑOS
Tras una vida larga y fructífera, Joaquín Bastero Lerga falleció en Zaragoza el 4 de febrero de 1972, a los noventa años de edad.

Esquela publicada en el nº 632 del 8 de febrero de 1972 en el periódico Aragón Exprés en su edición de la tarde.

La esquela que publicaron dos de las juntas de gobierno a las que había pertenecido refleja los principales cargos que desempeñó a lo largo de su vida.

EPÍLOGO
Si la figura de Juan alcanzó gran proyección en el ámbito científico, la de su hermano Joaquín representa también el ejemplo de una vida dedicada al servicio de la sociedad desde otros ámbitos igualmente valiosos: la administración pública, la educación de los trabajadores, el trabajo social y la cultura. Durante décadas, Joaquín contribuyó activamente a la formación de generaciones de jóvenes zaragozanos y participó en instituciones que desempeñaron un papel importante en el desarrollo social de la ciudad.

Aunque proyectó desde Zaragoza una trayectoria de compromiso cívico y cultural en la gran urbe, nunca perdió de vista las raíces familiares que lo vinculaban con la villa navarra de Cárcar. Su nombre forma parte de esa generación de gentes que salieron de Cárcar para, desde distintos ámbitos del saber y del servicio público, llevar fuera de su pueblo una imagen de esfuerzo, cultura y dedicación al bien común.

María Rosario López Oscoz
marzo 2026

Fuentes:
-Aragón Exprés, diario de la tarde nº 630, 5-2-1972
-familysearch.org
-https://fundacionacin.org/wp-content/uploads/2020/01/2020_01_23_AP157.pdf
-La Madre Isidora del Corazón de María. Talleres Artes Gráficas sobrino de Tomás Blasco. Zaragoza. 1928. Pag. 57
-La Rioja nº 9711, 13-2-1970
La Voz de Aragón, nºs 1288,1339,1340,1724,1803. Años 1929 y 1931.
-MUÑOZ CÁLIZ Berta. Fuentes y Recursos para el estudio del teatro español. Mapa de la Documentación Teatral en España. Centro de Documentación Teatral. Ministerio de Cultura.  2011. Pag. 95.

martes, 24 de febrero de 2026

Se llamaba Castora, pero nunca tuvo nombre; ella era “LA MUDA”

A veces recuerdas cosas, gentes del pasado que, aunque no conociste, siempre oíste hablar de ellas con cariño. Personas tan anónimas que se podría dudar incluso de si existieron en realidad. Pero no, su imagen plasmada en apenas una foto y unos recuerdos que se resisten a desaparecer han sido suficientes para poder conformar siquiera un boceto de la vida de "la Muda".

Castora Rubio

Castora Rubio González nació el 28 de marzo de 1874, en el seno de una familia marcada por la dureza de la vida y las pérdidas tempranas. Natural de Cárcar, era hija de Juan Rubio y de su primera esposa, Florencia González. De aquel matrimonio nacieron varios hijos: Ramón, que murió con apenas dos años; Roque; Bonifacio; Inocencia, que falleció al mes de vida; Hilario; y Castora, que vino al mundo con una discapacidad que condicionaría su existencia: era sordomuda. De ellos, solo Hilario y Castora salieron adelante.

Parte de la familia López Rubio. Año 1924

La muerte prematura de la madre cambió el rumbo de la familia. Juan Rubio volvió a casarse en 1882 con Juliana Sádaba, con quien tuvo más hijos: Victoriana, que no sobrevivió; Ramona, nacida en 1885; los gemelos Paulino y Juan (Juanito murió trágicamente al ser atropellado por el carro donde traía pinturas desde Peralta para la iglesia de Cárcar); María, que falleció con cuatro años; e Isidro.

Con el paso del tiempo, la familia se fue dispersando. Hilario emigró a Argentina, estableciéndose en la Colonia Alvear, donde formó su propio hogar junto a Encarna Mateo, también natural de Cárcar, y Paulino e Isidro que se casaron y formaron su propia familia. Pero Castora permaneció en la casa familiar. Juliana, su madrastra, muere y también su padre en 1921, dejándola a cargo de Ramona. 

Las lentes de Juan Rubio conservadas cual reliquia

Ramona se casó con Gregorio López y tuvo siete hijos: Ricardo, Segundo, Isidro, Lucia, Julia, Vidal y Carmelo.  Ricardo y Lucía murieron siendo niños. Otra de las hijas, Julia, sufrió meningitis en la infancia, lo que le dejó una deficiencia visible que la acompañaría toda su vida. Y la tragedia volvió a golpear cuando Gregorio falleció con tan solo 46 años de una pulmonía, dejando a Ramona viuda con cinco hijos, el menor de apenas once meses.

Fue entonces cuando la figura de Castora adquirió una dimensión inmensa.

Junto a Segundo, el hijo mayor de Ramona, Castora asumió el peso de sacar adelante a la familia. Aquella mujer sordomuda, a quien todos llamaban simplemente “la muda”, y a la que muchos podrían haber considerado limitada por su deficiencia, demostró tener una fortaleza física y moral extraordinaria. Trabajaba las escasas tierras que poseían, realizaba las labores más duras del campo y recorría el pueblo subiendo cántaros de agua en un burro para venderlos y aportar un dinero extra a la economía familiar. Mientras tanto, Ramona cuidaba de la casa y de los hijos, especialmente de Julia, ya que su discapacidad exigía más dedicación.

Castora no hablaba ni oía, pero se hacía entender. Era despierta, intuitiva y profundamente comprometida con los suyos. Entre gestos, miradas y una complicidad forjada en años de convivencia, mantenía una comunicación fluida con su hermana y sus sobrinos; también con sus hermanos Paulino e Isidro que nunca se desvincularon. Ella no fue una carga para Ramona, sino un apoyo material y un ejemplo para los hijos de esta. Estos reconocieron siempre que fue Castora quien les enseñó a trabajar, a ser constantes, a no rendirse ante la adversidad.

Su vida estuvo marcada por el esfuerzo silencioso. No buscó reconocimiento, no protagonizó grandes gestas públicas, pero sostuvo un hogar cuando más se necesitaba. Su fortaleza no era estruendosa: era diaria, persistente, callada.

Murió a los 80 años como había vivido: trabajando. Falleció mientras limpiaba la pocilga del cerdo (aquel que serviría de alimento para el año tras su sacrificio) en una escena que resume su existencia entera: entrega, responsabilidad y dignidad hasta el último aliento.

La historia de Castora Rubio González apenas la recuerdan ya sus sobrinos nietos, gracias a que fue contada con emoción por quienes la conocieron, la respetaron y la quisieron: sus propios sobrinos. Es la historia de una mujer, que a pesar de sus limitaciones y de las muchas pérdidas que marcaron su entorno, supo sobreponerse a todo y convertirse en pilar de su familia. 

Castora no pudo alzar la voz, pero dejó huella. Hay personas que no hacen ruido al pasar por la vida pero sostienen el mundo en silencio. Por eso, su trayectoria nos recuerda que la verdadera fuerza es la que se ejerce así, en silencio.

Su historia no aparece en libros ni en monumentos, pero su vida, como la de tantos otros, constituye el legado de una sociedad rural que se forjó a base de esfuerzo y de personas anónimas como Castora: “la Muda”.

María Rosario López Oscoz
Febrero de 2026

Este artículo pretende ser un homenaje, no solo a Castora, sino a todos aquellos carcareses anónimos, cuya hechos vitales no trascendieron fuera de la intimidad de su hogar, pero que con su vida dura y callada conformaron la comunidad local de Cárcar a lo largo de los siglos. Las generaciones actuales les debemos nuestro homenaje, cariño y reconocimiento. 

jueves, 1 de enero de 2026

RESUMEN DEL AÑO 2025 EN EL BLOG

Composición creada por J.I. Fernández

Clausurado el año 2025, la huella que deja en el blog es un ramillete de historias y personajes que se suman a los ya recogidos en años anteriores. Llega el momento de hacer un breve balance que permita conocer el alcance y la riqueza de lo publicado a lo largo de estos doce meses.

Enero

El año se abrió con la figura de Fortunato Fortún, político y hacendado carcarés que gestionó el mayorazgo Navarro Tafalla, herencia de su esposa. Un patrimonio espectacular que incluía el palacio de los Navarro Tafalla en Pamplona, los señoríos de Gorráiz y Sarriguren, así como abundantes tierras en Olite, Puente la Reina, Monreal y otros lugares. Diputado y concejal del Ayuntamiento de Pamplona, su trayectoria le llevó a vivir momentos especialmente interesantes de la historia de Navarra, que el lector puede descubrir a través de una lectura reposada del artículo, como lo podrá hacer con el resto de artículos pinchado en el enlace que irá al final de cada referencia, como en este caso:

Febrero

Febrero fue un mes especialmente dulce para el blog, ya que se cumplían cinco años desde su creación. Era momento de celebración. Los actos comenzaron con una entrevista, realizada a los pies de la imagen de la Virgen de Gracia y con el retablo central de la iglesia como telón de fondo. La entrevista corrió a cargo de Juan Ignacio Fernández, exquisito reportero local y atento cronista de cuanto acontece en el pueblo.
Le siguió una conferencia en el salón de actos del Centro Cultural La Caja, en la que me acompañó en la mesa el concejal de Cultura, Daniel Echávarri. Allí ofrecimos a los asistentes un resumen detallado de todo lo publicado en el blog hasta ese momento. Finalmente, la prensa regional también se hizo eco publicando un detallado reportaje sobre este hecho. 

Marzo

En marzo abordé la figura de Vicente Navarro Ruiz, maestro nacional, inspector de Educación, miembro del Consejo Provincial de Enseñanza y sindicalista. Le tocó vivir tiempos convulsos de guerra y exilio, que lo llevaron lejos de su tierra natal. Incluso fue confinado en campos de concentración en Francia, de los que logró huir. Finalmente emigró a Uruguay, donde vivió hasta su muerte. https://legadodecarcar.blogspot.com/2025/03/vicente-navarro-ruiz-educador-e.html

Abril

Abril permitió elaborar una breve historia sobre una auténtica joya local: la enigmática arqueta nupcial de la iglesia. Enigmática porque se desconoce quién la trajo a Cárcar y en qué momento y circunstancias. Datada entre los siglos XIV y XV, en la actualidad  se encuentra eventualmente en Pamplona, formando parte de una exposición en el Archivo de Navarra con motivo de la conmemoración de los 600 años del rey Carlos III el Noble. 


Ese mismo mes quise también dejar constancia de todo lo recopilado sobre la imagen de la Virgen del Regadío, robada de la ermita en 1974. Muy venerada junto a la titular (Nuestra Señora de Gracia), nunca volvió a saberse nada de ella. El artículo buscaba mantener viva su memoria, acompañada de las escasas fotografías que se conservan.

Mayo

Mayo llegó con el artículo titulado ¡A la Virgen de Gracia!, en el que se explicaba en qué consistía la tradicional romería a la ermita en tiempos de nuestros padres. Para ello me apoyé en un texto escrito por don Juan Antonio Díaz de Rada, gran conocedor de las tradiciones del pueblo. Su testimonio resulta tan valioso como impagable, y su lectura es muy recomendable.

Junio

En junio el protagonista fue Celestino de Villalón, cantor con voz de tiple y organista, que llegó a Cárcar procedente de Bilbao. Casó con la hija del anterior organista y juntos marcharon a Bilbao, donde Celestino desarrolló su carrera como contralto y posteriormente tenor en la capilla de música de la iglesia de Santiago.

Julio

Julio estuvo dedicado al padre Eugenio Sádaba, misionero paúl en Puerto Rico. Fue párroco en Manatí y en San Juan de Puerto Rico, escritor y fundador de la revista Palabra y Vida. Acercó la evangelización a los fieles a través de los medios de comunicación y, en una labor incansable, fundó el Fondo del Pobre para ayudar a los más necesitados de Puerto Rico, Cuba, Haití y República Dominicana.

Septiembre

Tras el paréntesis estival, en septiembre abordé la figura del arquitecto y retablista Adrián Martínez de Puelles. Ya conocíamos la historia de su padre y de su hermano Tomás, pero faltaba un estudio más detallado sobre él. Vivió un tiempo en Lerín, donde trabajó en las obras de la iglesia; posteriormente se instaló en Laguardia. Se trasladó a Samaniego, donde talló la sillería del coro, y más tarde realizó la caja del órgano de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia y reformó la sillería del coro.

Octubre

Octubre estuvo dedicado íntegramente al órgano de la iglesia, un magnífico instrumento construido en 1736 por el gran maestro organero lerinés Joseph de Mañeru. Una pieza única que, sin embargo, permanece obsoleta, ya que su maquinaria no funciona desde hace décadas. El artículo quiso ser un recordatorio del valor patrimonial del instrumento y una llamada a su restauración.

Noviembre

En noviembre, gracias a un documento que llegó a mis manos y que explicaba cómo se llevó a cabo la restauración de la imagen de la Virgen de Gracia, elaboré un artículo para dar a conocer aspectos curiosos del proceso, así como todo lo recopilado sobre la historia de esta talla tan querida y venerada por los carcareses.

Diciembre

Finalmente, diciembre estuvo dedicado a Andrés Mendoza, sociólogo, politólogo y experto en la problemática social y religiosa de los países latinoamericanos. Su figura nos mostró a un personaje humanitario, comprometido, apasionado por las causas justas y profundamente caritativo. Autor de numerosos informes fruto de un exhaustivo trabajo de campo, dejó una honda huella entre quienes tuvieron la fortuna de conocerlo y tratarlo.


Y así concluyó el año 2025, quedando todo consignado en el blog para conocimiento y estudio de cuantos aman la historia de Cárcar.

No me queda sino felicitaros el año nuevo, desearos lo mejor a todos los seguidores y confiar en que siga vivo el interés por buscar y descubrir nuevas historias y nuevos personajes que enriquezcan el ya amplio patrimonio inmaterial de Cárcar.