viernes, 28 de febrero de 2025

CINCO AÑOS DE VIDA DEL LEGADO DE CÁRCAR

Foto de Cárcar: Pedro Castillo

Era febrero del año 2020 cuando el blog Legado de Cárcar iniciaba su andadura. El día 21 presentaba brevemente en qué iba a consistir mi proyecto, y para el día 25 ya publicaba mi primer artículo de investigación, que versaba sobre la vida de Micaela, la hija del general Zumalacárregui y su vinculación con Cárcar.

El blog, que nacía con vocación de servicio a mi pueblo natal, pretendía recoger el legado humano de una serie de paisanos que habían dejado su huella repartida entre  documentos de archivo (sacramentales o civiles), libros, hemerotecas, base de datos, etcétera, y que yo me afanaba en recomponer a partir de un minucioso proceso de investigación. Un rastreo exhaustivo sobre cada uno de ellos que me permitía desentrañar cómo y cual había sido su vida y obra. Más tarde advertí la necesidad de añadir otros temas locales, que no tenían componente humano, pero que también formaban parte de nuestra historia y que en algunos casos habían ya desaparecido, como es el caso de la ermita de Santa Bárbara.

Una pequeña muestra de lo que contiene el blog

Consciente de la dificultad que entrañaba el proyecto, no me quise poner metas sino que todo fuera llegando de modo progresivo. A los pocos días de ponerlo en marcha la pandemia del Covid 19 nos trastocó la vida, y a más de uno, la vida entera. Nos confinaron en casa y el miedo y la preocupación que se nos transmitía desde los medios amenazaba con la paralización del mismo; sin embargo, lo excepcional de la situación nos obligaba a tener la mente ocupada de algún modo, para no sucumbir al pánico, esto me estimuló a seguir adelante con mi proyecto, constituyendo a la vez un revulsivo, una medicina, un antídoto,  que no consiguió interrumpirlo sino que continúa hasta el día de hoy. 

Setenta y dos entradas y más de treinta y ocho mil visitas revelan las estadísticas que ha supuesto esta empresa al cumplir sus cinco años de vida; por el blog han pasado un sinfín de gentes de Cárcar, o relacionadas con el pueblo, de todo tipo y condición, que abarcan el ámbito de las artes, las ciencias y las letras. Y esto supone un elenco, un caudal humano y una sinfonía de personajes tan elevado, que asombra. Es un legado local, pero ha influido sin duda en muchos aspectos del devenir de la Historia Universal.

Es por eso  que, llegados a este punto, he considerado necesario hacer balance para ver en perspectiva lo conseguido; y, por qué no, también celebrarlo con distintos eventos. El reportero local, Juan Ignacio Fernández, me hizo una entrevista, eligiendo como telón de fondo el retablo mayor de la iglesia de Cárcar y a la vera de la imagen de la Virgen de Gracia, tan venerada por los carcareses.
 
Vídeo de la entrevista con motivo del 5º aniversario de la apertura del blog Legado de Cárcar

Y en el salón de actos La Caja nos reunimos este 26 de febrero un nutrido grupo de personas a las que les expliqué, junto con el concejal de cultura, Daniel Echávarri, que me acompañó en la mesa, todo lo que habían supuestos estos cinco años de trabajo.
 
Video del acto de celebración del 5º aniversario (26-2-2025

Como el evento ha contado con testimonios visuales, gracias a la labor desinteresada del propio Juan Ignacio Fernández (al que agradezco desde aquí su trabajo, apoyo y entusiasmo), y las fotografías que hizo mi amiga Mamen Pitillas, quedan aquí reflejadas como documentos conmemorativos. 

Daniel Echavarri (concejal de cultura) junto a la autora del blog, Charo L. Oscoz. Foto: Mamen Pitillas



Un nutrido grupo arropaba el evento. Fotos: Mamen Pitillas

Mi agradecimiento al concejal de cultura, Daniel Echávarri, por su apoyo, y a quienes me acompañaron la tarde del 26 de febrero en el salón de actos La Caja, tanto a los que acudieron desde el pueblo de Cárcar como a los que se desplazaron desde Lerín; y también a quienes lo estuvieron viendo por las redes gracias a la retrasmisión en directo del ya citado Juan Ignacio Fernández, al que agradezco de veras su interés por promocionar mi trabajo en cada una de sus formas. 

Finalmente, también la prensa se ha fijado en este proyecto. La periodista lodosana María San Gil, reportera del Diario Noticias de Navarra, me hizo también una entrevista que se publicó el día 17 de marzo con un amplio reportaje dedicado a mi labor en el blog, y otros aspectos de mi trayectoria personal. Agradezco también a esta periodista su buen atino y profesionalidad a la hora de sintetizar la amplia charla que mantuvimos.  

Portada del reportaje publicado en papel con fecha 17-3-2025

Siguiente página donde se desarrolla el resto del reportaje

El artículo se puede ver también en versión web pinchado en el enlace de aquí abajo👎:


El blog sigue adelante y continúa su trayectoria. Agradezco también desde aquí el apoyo y la colaboración de las personas que habéis creído en él y me habéis apoyado y ayudado en cualquiera de sus formas para que esto siga. Gracias.

MARÍA ROSARIO LÓPEZ OSCOZ

lunes, 20 de enero de 2025

FORTUNATO FORTÚN, político y hacendado



Fortunato Fortún. Fotografía: Leandro Desages. Año 1867

Este personaje se encuadraría dentro del apartado de: políticos de Cárcar. Un político al que le tocó además gestionar una importante fortuna. Su nombre, FORTUNATO FORTÚN SOTO

Nacido en Cárcar el 15 de octubre del año 1819, era hijo de Domingo Antonio Fortún Hernández y Agustina Soto Hernández. Su abuelo, Francisco Fortún Juaniz, era natural de Sesma y fue médico en las localidades de Allo, Eslava, Andosilla y Cárcar; en esta última conoció a Josefa Hernández con la que se casó en el año 1773. El padre de Fortunato fue alcalde de Cárcar y de profesión escribano real, y escribanos fueron también, por parte materna, su abuelo y su bisabuelo, ambos de nombre Agustín. 

Tenía al menos Fortunato cuatro hermanos pero de ellos solo sobrevivieron Juan Antonio y Braulia. Juan Antonio casó en Cárcar con Ángela Pardo, y una de sus hijas, Eleuteria, casó a su vez con un tío suyo Anacleto Pardo Zúñiga, un alto mando militar ya visto en este blog.  Uno de los hijos de Juan Antonio fue secretario del ayuntamiento de Lerín durante muchos años, al igual que su nieto. Por su parte, Braulia, casó con Carlos Urra Jordán, cuñado de Manuel Irujo (político y abogado estellés).

Domingo Antonio y Agustina, los padres de Fortunato, dejaron al morir un nada desdeñable  patrimonio que fue repartido entre los tres hijos, por lo que Fortunato ya disponía de cierto caudal y tierras cuando se casó en 1840 con Rufina Ágreda Corroza (Cárcar, 1817), hija de Manuel Ángel de Ágreda y Arellano y de Joaquina Corroza y Santo Domingo. Pero Rufina iba a aportar al matrimonio años después una fortuna mucho mayor, ya que el padre de ésta era dueño del mayorazgo Navarro-Tafalla, que había heredado a su vez de su progenitor Manuel Mateo de Ágreda y Gil, un vasto patrimonio que abarcaba los señoríos de Gorráiz y Sarriguren (con sus respectivos palacios), tierras en Olite, Puente la Reina y otros lugares, además de las posesiones en Cárcar y Andosilla. A la muerte de Manuel Ángel de Ágreda, ocurrida en 1855, la herencia se repartió entre sus dos hijas, Rufina y Benigna. Al menos en la parte que respecta a los señoríos de Sarriguren y Gorráiz, Rufina, que era la hermana mayor, recibía tres cuartas partes, y Benigna la parte restante. 

Portada barroca del palacio Navarro Tafalla. Foto: Galle. Año1925. Fuente: Portal Digital de la Cultura Navarra

También recibía Rufina la casa-palacio Navarro Tafalla, situada en la calle Zapatería de Pamplona (actual sede del PNV), con más de 500 metros cuadrados de planta; una gran finca (también en Pamplona), diferente patrimonio en Monreal y Undiano, una corraliza, abundantes fincas en Cárcar y otros bienes más componían su patrimonio.  La mayor parte de este le había sido legado a la bisabuela paterna de Rufina, María Zita Gil Navarro, esposa de Manuel Mateo Ágreda, y tenía su origen en un antepasado indiano llamado Juan Francisco Navarro Tafalla, natural de Mélida. 
Asegura Fernando Hualde (Pamplona, 1961) que el palacio de Gorráiz lo compró este indiano por la cantidad de 17.800 ducados. 

Palacio de Gorráiz. Foto: Charo L. Oscoz

Así que, al morir el padre, heredaba Rufina todo este ingente patrimonio que fue gestionado por Fortunato, como consorte, incrementándolo aún más gracias a las inversiones que hizo al comprar tierras provenientes de la desamortización civil, especialmente en Cárcar y Andosilla. Pero también le tocó afrontar grandes desembolsos. El citado palacio de la calle Zapatería de  Pamplona sufrió en 1862 un incendio, y de su restauración, tanto del inmueble como de su ornato, se hizo cargo Fortunato, lo que le supuso un gran desembolso de dinero. Esto, unido a otras quiebras en los negocios provocó que con el tiempo este patrimonio fuera mermando. 

Según se desprende del Diccionario Biográfico de los Diputados Forales de Navarra (1840-1931), escrito por Ángel García-Sanz, estos negocios se centraban principalmente en las fuertes inversiones que Fortunato realizó en el ferrocarril Bilbao-Castejón y el fracaso de esta empresa provocó también la merma de buena parte de su caudal. Al año de fallecer Fortunato, Rufina, su mujer, vendió a la familia Uranga sus tres cuartas partes correspondientes a Gorráiz y Sarriguren.

Iglesia San Esteban de Gorráiz. Foto: Charo L. Oscoz

Pero eso supone adelantar en unos años la cronología. En los primeros años de matrimonio la pareja Fortún Ágreda se asentó en Cárcar en la casa materna de Rufina (la casa de los Corroza-San Juan), situada en el número 22 de la calle Mayor, una casa palacio construida en el siglo XVIII. 

Casa familiar de Rufina y Fortunato en Cárcar con los escudos heráldicos de los Corroza y San Juan. Foto: Charo L. Oscoz

Durante todo ese tiempo Fortunato trabajó como depositario en el Ayuntamiento de Cárcar, y la mayor parte de los hijos nacieron también en el pueblo: Luciano (1841), Juana Anacleta (1843), Alberto Pío (1845), Anselmo (1847), Gervasio José Ramón (1849) y Tiburcio Juan Antonio (1850). Ulpiano nacerá ya en Pamplona en 1852, y también María de los Dolores Pilar, que lo hizo en 1854, pero Inocencia, la última de esta numerosa prole, vendrá a nacer de nuevo a Cárcar en el año 1856, aunque la familia continuaba viviendo en Pamplona. 

En 1858 se presentó Fortunato a las elecciones provinciales a diputado, pero no obtuvo los votos suficientes. Entró no obstante a formar parte del consistorio de Pamplona y desde el año 1862 será concejal y tercer teniente de alcalde de su Ayuntamiento. En noviembre del año siguiente se presentó de nuevo a las elecciones a diputado foral, y aunque tuvo que esperar a una segunda ronda, esta vez sí salió elegido. Así, en enero de 1864 era ya diputado, cargo del que saldrá reelegido en el año 1866. 

Fortunato Fortún en 1866. Detalle

Retrato de los diputados forales de Navarra tras su renovación parcial en enero de 1866. Fortunato Fortún sentado el primero por la derecha. Autor de la fotografía, Leandro Desages. Año 1867. Fuente: Archivo Real y General de Navarra. 

En su cargo de diputado le tocó gestionar una importante iniciativa que al final no se logró materializar. A saber. Durante siglos el monasterio de Leyre había albergado las tumbas de los primeros reyes de Navarra, pero en la desamortización de Mendizábal de 1836, el monasterio quedó abandonado y utilizado como refugio de pastores. En 1863 esas tumbas fueron profanadas quedando los huesos reales esparcidos por el suelo. El párroco y el alcalde de Yesa de aquel momento los recogieron y los depositaron en la iglesia del pueblo con objeto de salvaguardarlos en espera de su definitiva ubicación. Sabedor de esto Manuel Mercader, canónigo de la Catedral de Pamplona y posterior obispo de Menorca, convenció a Fortún de la conveniencia de que descansaran estos restos en la catedral de Pamplona junto  a los demás reyes que allí reposan “trabajemos todos por un acto que interesa a la Religión y a las glorias de este nobilísimo país”, le llegaría a decir por carta Mercader a Fortún. 

Este, interesado por la petición de Mercader, presentó una propuesta a la Diputación  en sesión celebrada el 23 de mayo de 1865, petición que fue aprobada por unanimidad. Canónigo y diputado mantuvieron a partir de ese momento una regular relación epistolar al objeto de materializar la idea, y todos los preparativos iban por buen camino. Se reunió Fortún con el gobernador civil y con el obispo, y hasta la propia Isabel II se comprometió verbalmente en asistir a la ceremonia, coincidiendo con la vuelta de sus vacaciones estivales en Vascongadas. Todo estaba pues dispuesto, pero todo se frustró cuando el 13 de agosto del año 1865, justo en las fechas programadas, fallecía su alteza real don Francisco de Paula, tío y suegro a la vez de Isabel II. Así que tan regio evento, no solo se suspendió, sino que ya nunca se llegó a materializar. El historiador José Javier Azanza lo expresaría de esta manera: “Ni los reyes vivos, ni los reyes muertos, acudieron a su cita al abrigo de las bóvedas de la seo iruñesa”. Todos los trabajos y afanes de Fortunato y Mercader se esfumaron inesperadamente.

Salón del trono del Palacio de Navarra. Fuente: Gran Enciclopedia Navarra

También sería Fortún el encargado de supervisar la decoración del salón del trono y otras dependencias del nuevo Palacio de Navarra, sede de la Diputación Foral que hoy en día se pueden seguir admirando.

El 8 de enero del año 1874 Fortún vuelve a ser diputado, representando al partido liberal moderado, pero esta vez nombrado por el gobernador civil de Navarra. García-Sanz Marcotegui dice del diputado carcarés que, “tres días más tarde firmó la circular de la Diputación a los navarros, en la que aseguraba que en la situación de guerra civil  que se vivía su única bandera era la de "Paz y Fueros".  Era la Tercer Guerra Carlista. 

Posteriormente, Fortún se pasó al partido conservador de Cánovas del Castillo. En 1875 volverá a ser de nuevo diputado, designado otra vez por el gobernador civil.
 
Representantes de la corporación foral de Navarra con delegados de las diputaciones forales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya que asistieron a la Exposición Agrícola Provincial que se celebraba en Pamplona. Fortunato Fortún es el segundo por la izquierda, de pie. Año 1867. Fotógrafo: Leandro Desages

Dos años más tarde, en 1877, formó parte de la corporación que se ocupó de negociar el Convenio Económico con el Estado, un convenio que salvaguardaba la autonomía fiscal de Navarra, conocido como Convenio de Tejada-Valdosera.

El día 6 de marzo del año 1880, moría Fortunato en su pueblo natal de Cárcar, a la edad de sesenta años y reinando en España el rey Alfonso XII.

MARÍA ROSARIO LÓPEZ OSCOZ
ENERO DE 2025

FUENTES: 
-Azanza López, J. J. (2011). El traslado de los reyes navarros a la catedral de Pamplona (1865-1866).: Arte y artistas para una ceremonia frustrada. Anuario Del Departamento De Historia Y Teoría Del Arte, 23, 163–182. pag. 165 https://doi.org/10.15366/anuario2011.23.008 

 -DE LA TORRE Joseba. Los campesinos navarros en la guerra napoleónica. Año 1991 capítulo 6: BALANCE DE LA DESAMORTIZACION: CAMBIOS Y PERMANENCIAS. PAG. 231  https://www.mapa.gob.es/ministerio/pags/biblioteca/fondo/pdf/2728_9.pdf

-GARCÍA-SANZ MARCOTEGUI Ángel. Diccionario biográfico de los diputados forales de Navarra (1840-1931). año 1997. pags. 210 a 213

-HUALDE Fernando. Diario de Noticias, 25 de enero de 2004 https://despobladosnavarra.blogspot.com/2009/10/gorraiz-egues.html

-MATEO Eduardo, FORTÚN Luis Javier, DÍAZ DE RADA Juan Antonio, PARDO Carmen. CÁRCAR, Historia, Vocabulario y Plantas. Personajes ilustres nacidos en Cárcar. 2002. Págs. 145-46 

-familysearch.org

-https://portalcultura.navarra.es/Record/archivo-277131330
https://www.navarra.es/home_es/Temas/Turismo+ocio+y+cultura/Archivos/Programas/Archivo+Abierto/Documentos/Corporacion-foral-de-Navarra-con-el-gobernador-civil-de-la-provincia-presidente-honorario-tras-su-renovacion-parcial-en-enero-de-1866_sBo4tiRndu—0mVLVQbQBA

https://www.navarra.es/home_es/Temas/Turismo+ocio+y+cultura/Archivos/Programas/Archivo+Abierto/Documentos/Representantes-de-la-corporacion-foral-de-Navarra-con-delegados-de-las-diputaciones-forales-de-Alava-Guipuzcoa-y-Vicaya-asistentes-a-la-Exposicion-Agricola-Provincial-celebrada-en-Pamplona_hg7qRldXA3PKtqla7fhNMQ

-https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Navarro_Tafalla

lunes, 30 de diciembre de 2024

RESUMEN DE LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS EN EL AÑO 2024

Cárcar. Foto: Pedro Castillo

Cuando comenzaba este año 2024 tenía dudas de si dispondría de material suficiente para completar otros doce meses más, a ritmo de uno por mes que me había impuesto en inicio; hoy, a punto de acabarse el año, compruebo con satisfacción que incluso se ha podido superar con creces ese reto. Y como ya es una constante al finalizar diciembre, toca hacer el resumen de lo que el año ha dado de sí.

Cada entrada dispone de un enlace que te lleva al artículo en cuestión, basta con hacer clik sobre la palabra o palabras coloreadas. 

-Enero empezó haciendo una pequeña reseña sobre José Bravo Sádaba, un carcarés que a principios del siglo XVIII partió hacia la Isla Española (actual Santo Domingo) acompañando como criado al magistrado placentino Francisco Fernández del Barco.

Flota de la época rumbo a Indias. Foto: La América Española

-En febrero hice alusión a la cuarta efeméride del blog. 

---Los meses de marzo, junio y julio estuvieron dedicados a tres sobrinos del gran teólogo dominico, profesor y polemista carcarés Francisco Marín Sola (el sabio Marín). Estos fueron: Leonardo Pellejero Marín y los hermanos Francisco y Antonio Sádaba Marín. Leonardo fue fraile dominico misionero y profesor en Japón. 

Casa donde nacieron tanto el P. Marín Sola como el P. Leonardo Pellejero Marín

Francisco (Padre Paco), fue también dominico, como su tío y su primo Leonardo; él fue profesor en Manila, Chicago y Valladolid, y Antonio, agustino recoleto, fue enviado a misionar a la isla de Palawan (Filipinas) y después a Méjico DF como capellán del Hospital General, siendo además párroco de su capilla.

Foto: Los hermanos Francisco y Antonio Sádaba Marín, dominico y agustino recoleto respectivamente

-En abril abordé la figura de Juan Crisóstomo Oses Arráiz. Este sacerdote fue párroco en diferentes poblaciones argentinas, entre ellas el famoso santuario de Ntra. Sra. de Itatí, para pasar después a Uruguay, a la ciudad de Artigas donde fundó la iglesia del Corazón de Jesús. Vicario General de la Diócesis de Salto, Rector del Seminario, examinador y juez pro-sinodal y finalmente Prelado Doméstico del Papa Pío XII fueron entre otros los cargos que desempeñó.

Don Juan Crisóstomo Osés durante su estancia final en Cárcar

--En agosto fueron dos las entradas al blog, tomando sendos artículos del sacerdote diocesano Juan Antonio Díaz de Rada Ruíz. El primero era un poema que grabé en audio titulado Poesía a mi pueblo – Cárcar”. 

Cárcar vista desde Andosilla. Foto: Pedro Castillo

En el otro artículo titulado "Correr la Rosca", se explica en qué consistía la fiesta que se celebra en Cárcar la víspera de la festividad de Santiago Apóstol.

Grupo de santiagueros de Cárcar mientras las vísperas de este año 2024

-También en agosto recogí en audio un poema o canto de reconocimiento escrito por el carcarés y párroco de Andosilla Eulogio Martínez, que compuso y leyó en el año 1928  con motivo del homenaje que el ayuntamiento de Cárcar hacía a cuatro hijos del pueblo.

Aspecto de la fachada del ayuntamiento de Cárcar en el año 1928

---En septiembre fueron tres las aportaciones. La primera dedicada al sacerdote claretiano Francisco López Pérez, hijo de la Madre Isidora, escritor, profesor y procurador durante un tiempo de los claretianos ante el Gobierno; y como dato curioso, en tiempos de guerra también confesor de don José María Escrivá.

Placa homenaje a la Madre Isidora en la fachada del ayuntamiento de Cárcar

-En ese mes de septiembre se estaba llevando a cabo la limpieza del retablo mayor de la iglesia San Miguel de Cárcar, un referente y de lo más selecto del churrigueresco en Navarra, por lo que quise dejar constancia del hecho con fotos y videos.

Retablo mayor de la iglesia San Miguel de Cárcar

-A finales de septiembre la Iglesia Católica celebra la festividad de San Cosme y San Damián, patronos de Arnedo.  Existe una vinculación ancestral de estos mártires arnedanos con Navarra. Parece ser que estas imágenes fueron prestadas a Arnedo y reclamadas después por sus dueños, pero el cariño y devoción de los riojanos por sus santos hizo que nunca se devolvieran. Cabe también la posibilidad de que estas imágenes se tallaran en Cárcar, pero el caso es que no se ha llegado nunca a documentar ni saber cual fue su origen primigenio. En principio, era los carcareses quienes acudían a esta ciudad riojana para reclamarlos y más tarde tomaron el relevo los andosillanos, defendiendo así la tradición del origen navarro de estos santos terapeutas.
 
Uno de los puntos donde se produce el "robo de los santos". Foto: Navarra.com Okdiario

-En octubre daba cuenta de la publicación y presentación que había hecho pocos meses antes del monográfico sobre Bernabé Martínez y de Imas, un joven carcarés que se embarcó en el siglo XVII rumbo a las Islas Filipinas,  coincidiendo en el tiempo con la fundación de una población llamada Carcar ubicada en la isla de Cebú, lo que me hacia barajar la posibilidad de que este hombre influyera en ese hecho. Entre otros importantes cargos, fue Bernabé alguacil mayor del Parián de los sangleyes, o barrio chino de Manila.

Portada del librito monográfico sobre Bernabé Martínez, publicado en abril de este año

-Noviembre recogió una pequeña semblanza sobre Andrés Díaz de Rada Pagola, doctor en Medicina, Inspector de Sanidad y jefe de Servicio del Instituto Nacional de Previsión, además de ser uno de los redactores de la Ley General de Seguridad Social del año 1966.

Retrato de Andrés Díaz de Rada

-Y diciembre finalmente llegó de la mano de la Hermana Carmen Lorente Simón. Una Misionera de la Inmaculada Concepción que desarrolló su labor en Venezuela y Colombia, para recalar finalmente en Italia donde estuvo los últimos treinta y seis años de su vida.

La Hermana Carmen Lorente recibiendo la Comunión en Roma de manos del Papa Benedicto XVI

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Y esto es lo que el blog Legado de Cárcar ha dado de sí en este año 2024. Espero que en 2025 sea capaz de recopilar otro buen ramillete de artículos sobre personas o asuntos carcareses que me permita hacer, llegado diciembre, un nuevo balance positivo.

Feliz Año Nuevo a todos los que leen este blog, carcareses o simpatizantes. Me consta que es visitado y consultado desde muchos y variados países repartidos por el globo terráqueo. Por eso, a todos los que dedican un rato de su tiempo a leer mis investigaciones, les quiero felicitar de todo corazón el año nuevo y desearles lo mejor para este que está a punto de comenzar. 

domingo, 1 de diciembre de 2024

CARMEN LORENTE SIMON M.I.C. (Misionera de la Inmaculada Concepción)

Carmen Lorente. Foto: Boletín nº. 18 de las Misioneras Concepcionistas

A lo largo del tiempo fueron decenas y decenas las jóvenes de Cárcar que dejando su casa y el abrigo de su familia eligieron la vocación religiosa, poniéndose al servicio de los demás en labores misionales, asistenciales, o entregadas a la educación o la oración. Una de ellas fue la Hermana Carmen Lorente Simón.

Muchos la recordamos asistiendo con devoción un lunes de Pentecostés a la misa de campaña que cada año se celebra en la campa de la ermita de la Virgen de Gracia, saludando y compartiendo con sus paisanos el día grande a su Patrona. Llegada esa fecha era para ella visita obligada que aprovechaba para pasar unos días de descanso y ver a sus familiares y amigos. Venir a su pueblo desde Roma era una de sus mayores alegrías ya que llevaba a su pueblo y a sus gentes en el corazón.

Carmen pertenecía a la familia que cariñosamente, y desde tiempo inmemorial, apodaban en Cárcar “los cachorros”. Los padres, Laureano Lorente Garrido y Elena Simón Sádaba, habían tenido una numerosa descendencia: Lucía, Pilar, Luis, Domingo, Florentino, Anastasio, Teodoro, Elena, y la propia Carmen que iba entre Florentino y Anastasio. Ella había nacido el día 2 de junio del año 1935. El padre era de profesión encañizador y cestero, y enseñó a sus hijos varones el oficio. Juntos trabajaban de forma artesana la mimbre y la caña, haciendo cestas y utensilios de todo tipo: mesas, sillones y recipientes para contener casi cualquier cosa. Pero además, hacían con gran profesionalidad robustos cañizos que servían para reforzar los techos de las casas, con más arte y eficacia que lo puedan hacen ahora la escayola o el pladur. Los cañizos tenían además otros usos, lo que hacía que casi todos tuvieran en Cárcar al menos uno, hecho por la familia Lorente.

Techo de cañizos. Foto: reddemaestros.com

Carmen mientras tanto sintió la vocación religiosa, y asistida en el discernimiento por el P. Rafael Erro, su director espiritual, un 13 de noviembre de 1955, con veinte años de edad, ingresó en el noviciado de la Congregación de las Misioneras de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, de Barcelona, congregación fundada por la Madre Alfonsa Cavin y cuyo carisma se desarrolla a través de la educación cristiana en los jóvenes, el cuidado de los huérfanos, de los enfermos y ancianos. A estas religiosas se las conoce como monjas Concepcionistas y posponen a su nombre las siglas MIC (Misioneras Inmaculado Corazón).

Convento de las Concepcionistas de Bonanova en Barcelona

El día 4 de julio del año siguiente (1956) Carmen toma el hábito, y su primera profesión religiosa la hace el 16 de febrero del año 1958. Para hacer el noviciado la destinan a la Comunidad de Bonanova en Barcelona, y siendo todavía “juniora”, es decir, sin haber hecho aún los votos perpetuos,  la envían como misionera a Venezuela. En este país emitirá los votos definitivos un 16 de junio de 1963 que es cuando será ya con todo completado una monja Concepcionista. En Venezuela aprovechó para hacer la carreta de Magisterio, a la vez que trabajaba en los distintos colegios que allí tiene la Congregación.

Diez años dedicó la Hermana Carmen Lorente a misionar en Venezuela, y para mayo del año 1973 es destinada a Colombia, al colegio de reciente fundación en la localidad de Fómeque, en el departamento de Cundinamarca. De ahí pasará pronto a la capital, Bogotá. Los tres años siguientes los va a dedicar ahora Carmen a trabajar con las gentes colombianas. Esta experiencia misionera hispanoamericana la marcó mucho, y cuando más tarde recibía visitas de antiguas amistades de aquellos lugares, gustaba de hablar con ellos al modo de estos, guardando para siempre en su léxico particular expresiones propias de aquellas tierras.  
   
Parroquia Inmaculada Concepción de Fómeque

Pronto su vida vocacional en Sudamérica dará un giro radical al ser enviada a Italia. Aquí la destinan en un primer momento al Colegio Via Álcamo, situado en la provincia siciliana de Trapani. No mucho después pasará a Roma, la ciudad eterna, a la Casa General de la Congregación, situada en Vía Monte de Gallo, para más tarde ir destinada a un pueblo situado en la provincia de Salerno, llamado Olévano sul Tusciano, donde trabajó en la parroquia de Santa María a Corte y en la escuela materna Santa María de Lourdes.  Finalmente regresó de nuevo a la Casa General de Roma, que será su último y más prolongado destino, hasta su muerte.

Entre estas tres comunidades, su misión en Italia se prolongó durante treinta y seis años. Una de sus funciones aquí era encargarse de la sacristía de la comunidad, que cuidaba con esmero y en cuya capilla se celebraban cada día varias misas, teniendo siempre a punto todos lo necesario para su celebración. 

La Casa General se encuentra aproximadamente a un kilómetro de la plaza San Pedro de Roma, unos 17 minutos a pie, y eso la mantuvo muy en contacto con los peregrinos, que se sentían con ella especialmente acogidos.

 Asistiendo a misa en la capilla de la Casa de Roma. Foto: archivo familiar Redondo-Lorente

Para saber mejor de su carácter hay que echar mano de quienes mas la conocieron: sus Hermanas Concepcionistas, que dejaron a su muerte innumerables testimonios, destacando de ella su gran espíritu misionero de acogida, su amor por los niños y necesitados, entrañable en el trato, cordial, cercana… 

Comiendo en Comunidad, siempre con su abierta sonrisa. Foto archivo familiar Redondo-Lorente

Pero, sobre todo resaltaban su bondad. Era su franca y alegre sonrisa la que con transparencia delataba su bonhomía, y esto hacía que se ganase el cariño de todos. Espiritualmente poseía un gran fervor eucarístico y su devoción mariana era evidente. Cada día rezaba el rosario a la Virgen, siendo sin duda las advocaciones a las que se acogía, la Inmaculada y la Virgen de Gracia, patrona esta última de su pueblo de Cárcar.

La Hermana Carmen Lorente recibiendo la Comunión en el Vaticano de manos del Papa Benedicto XVI. Archivo familiar Redondo-Lorente

Durante el transcurso de los treinta y seis años que estuvo residiendo en Italia pudo conocer de cerca hasta a cuatro Papas: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI, especialmente a estos dos últimos. Se cuidaba muy mucho de que ningún familiar o amigo de Cárcar se quedaba sin su bendición papal, que enviaba puntualmente con motivo de recibir estos alguno de los sacramentos, ya fueran primeras comuniones, bodas o aniversarios. 

En su obituario se destaca precisamente ese cariño especial por su familia: “se sintió siempre muy unida a todos sus hermanos, sobrinos y resobrinos, a los que amaba entrañablemente siendo correspondida. A pesar de que toda su vida religiosa la ha vivido fuera de España, no olvidaba nunca celebraciones, aniversarios, contacto y preocupaciones. Se sentía parte integrante y viva de los hogares de sus hermanos y sobrinos”. Y eso era precisamente lo que sus paisanos veíamos cada vez que venía de visita a Cárcar.

La enfermedad y la artrosis le hicieron sufrir, sobre todo en los últimos años de su vida. Falleció repentinamente en la Casa Generalicia de Roma, justo el día de su cumpleaños, en la madrugada del día 2 de junio de 2011. Cumplía ese día setenta y seis años. Las cartas de condolencia no cesaron de llegar a Roma, muestra de la huella que había ido dejando por el camino, especialmente las enviadas por las Hermanas de su Congregación que a lo largo de su vida la habían conocido y tratado. Todas se desvivieron por dejar su testimonio para la que cariñosamente llamaban Hermana Carmencita. 

Una de las mojas compuso por ella una oración espontánea:  “Carmencita, nos has dejado tan de repente que todas sentimos un gran vacío y mucho dolor. Nos consuela pensar que estás con Dios por lo buena que has sido con todos. Tú, con la gracia que Dios te dio, has sabido vivir a tope el mandamiento del amor, especialmente a los hermanos más necesitados de cariño. Pedimos que, el testimonio de entrega incondicional que nos has dejado, sea para nosotras y para todos los que te hemos querido, un estímulo para vivir nuestro carisma misionero en donde estemos”.

En Cárcar, todavía parece escucharse el eco de su voz cantarina y su alegre y franca sonrisa al reencontrarse con algún conocido, que lo eran todos. Y es que venir a su pueblo siempre fue para ella motivo de gran satisfacción.


María Rosario López Oscoz
Diciembre de 2024
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Fuente: 
-Desde la otra orilla. Boletín necrológico N.º 18 de las Misioneras del Inmaculado Corazón de María. Año 2011.



martes, 12 de noviembre de 2024

DOCTOR ANDRÉS DÍAZ DE RADA PAGOLA, UNO DE LOS REDACTORES DE LA LEY DE SEGURIDAD SOCIAL ESPAÑOLA


En un extenso trabajo titulado Simplificación de la Normativa en materia de la Seguridad Social (contributiva), realizado en 2007 por un equipo de investigación liderado por Arantzazu Vicente y otros, se dice en uno de sus párrafos: “Todavía están vigentes prácticamente todas las normas reglamentarias dictadas en desarrollo de nuestra primera Ley de Seguridad Social de 21 de abril de 1966, pese a las grandes modificaciones operadas sobre el sistema de la Seguridad Social desde entonces”.  ¿Imaginas quien fue uno de los redactores de esas normativas de la Seguridad Social que cita el artículo, y que estaban en ese momento todavía vigentes? Pues sí, lo que estás pensando, ¡uno de Cárcar! su nombre: Andrés Díaz de Rada y Pagola. Vamos pues a conocer quien era este señor.

Andrés Díaz de Rada Pagola. Foto: archivo familiar Díaz de Rada

Andrés Díaz de Rada y Pagola nació en Cárcar (Navarra) el día 8 de marzo del año 1905. Era hijo de Félix Díaz de Rada Ruíz, y de Josefa Pagola López Gil y fue bautizado a los dos días de nacer en la iglesia San Miguel Arcángel de su pueblo de Cárcar. Sus abuelos paternos se llamaban Andrés y Juana, y los maternos Vicente y María. El padre, Félix, era el boticario del pueblo, y su botica dio servicio a Cárcar durante muchos años. Después de su muerte, fueron sus hijas Clotilde y Casilda quienes siguieron prestando ese servicio.

El matrimonio Díaz de Rada Pagola tuvo una numerosa descendencia: Asunción, Gloria, Concepción, Desiderio, Rosario, Víctor,  Casilda, Clotilde y el propio Andrés. Este,  tras hacer los estudios habituales en su pueblo, se trasladó cuando tenía dieciséis años a Madrid para estudiar Medicina. 

En el curso 1921-22 constaba ya como alumno de la Facultad de Ciencias de la madrileña Universidad Central donde se licenció, obteniendo posteriormente el doctorado en Medicina

Mientras la guerra fue teniente y más tarde capitán médico, y para el 12 de noviembre del año 1941 comenzó a trabajar en la Dirección General de Sanidad. 

Portada interior del libro. Foto: iberlibro.com

Durante su vida laboral, el doctor Díaz de Rada escribió muchos artículos sobre medicina. En el año 1942, y junto con el doctor Primitivo de la Quintana López (académico de la Real Academia Nacional de Medicina), publicó un libro de ciencia médica titulado Tifus Exantemático. Epitología, Epidemología y profilaxis, libro que consta de 189 páginas y 15 gráficos, y que fue prologado por el doctor Francisco Murillo Palacios (académico y fundador de la Escuela Nacional de Sanidad). El libro fue editado en Madrid en el año 1942 por la editorial Espasa Calpe. 

 Primitivo de la Quintana. Foto: Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Francisco Murillo y Palacios. Foto: Diccionario Biográfico de la Medicina Española

Pronto le tocó al doctor Díaz de Rada afrontar cargos de responsabilidad. Para el año 1957 era Presidente del Tribunal Médico de la sección de titulares de la Dirección General de Sanidad y al año siguiente constaba como Presidente representante en Análisis Clínicos por la Dirección General de Previsión.

En el Boletín Oficial de la Dirección General de Sanidad de 31 de enero de 1961 era Andrés Director General Jefe de los Servicios Centrales de la Sección de Personal de esta Dirección. Dicha resolución aparece firmada en Madrid por el Director General de Sanidad, en aquel momento, Jesús García Orcoyen, médico, catedrático y ginecólogo, nacido en la localidad navarra de Esténoz y al que posteriormente dedicaron el Hospital Comarcal de Estella

Díaz de Rada fue también Jefe Provincial de Sanidad por Madrid y en octubre de ese 1961 constaba como Presidente de tribunal de oposición a Neurología en su calidad de Inspector de Seguros Sociales y del Seguro Obligatorio de Enfermedad. Para octubre de ese año era ya Inspector General de Sanidad.

En el ejercicio de ese cargo, y ateniéndome a lo que se dice en la pagina 147 del libro Cárcar, Historia, Vocabulario y Plantas, escrito por Eduardo Mateo y otros, Andrés Díaz de Rada fue uno de los redactores de la Ley de la Seguridad Social. Esta ley tenía como objetivo principal implantar un modelo unitario e integrado de protección social. Esta nueva ley, que mejoraba la anterior, se gestó en el año 1963 y se articuló y plasmó tres años más tarde en la Ley General de la Seguridad Social, en decreto publicado el 21 de abril del año 1966, para iniciar su andadura en enero del año siguiente. En ese año de 1967, Díaz de Rada Pagola era también el Director Jefe de la Dirección General del Instituto Nacional de Previsión, organismo oficial, como sabemos, encargado de la Seguridad Social y la asistencia sanitaria en España. La historia de la fundación de este instituto de previsión se remonta al año 1908, cuando gobernaba Antonio Maura, y supuso un gran impulso para el arraigo de la previsión social entre la población. Aquel estamento, que fue mejorando y adaptándose con el tiempo, iba a significar el germen de la actual previsión social. 

Este carcarés de cepa no se llegó a casar y siempre estuvo muy vinculado a su Cárcar natal. Aprovechaba especialmente los veranos para visitar a su pueblo y a sus hermanas, y tras una larga vida laboral, vino aquí a morir un 9 de julio del año 1978. Tenía 73 años. Sus restos descansan en el panteón familiar del cementerio de Cárcar.
 
Esquela publicada en el diario madrileño ABC de 9 de julio de 1978


María Rosario López Oscoz
Noviembre de 2024


Fuentes:
BOE nº 260 de 31-10-1961 
-BOE nº 54 3-3-1973

-https://www.seg-social.es/wps/wcm/connect/wss/7b596c4d-f3cd-4148-b40e-2b4a70ada218/F46_07.pdf?MOD=AJPERES pagina 3

-https://www.seg-social.es/wps/portal/wss/internet/Conocenos/HistoriaSeguridadSocial

https://www.codem.es/Adjuntos/CODEM/Documentos/Informaciones/Publico/d3eadcce-9319-4c0a-9877-c081de241132/2C264002-25F7-4017-A005-0178D9BE65C8/b9f502f7-7cbe-4403-a3c6-b846e57642dc/RA_1957-5.pdf

-https://www.boe.es/boe/dias/1961/07/21/pdfs/A10872-10875.pdf

-https://www.seg-social.es/wps/wcm/connect/wss/b79914c4-e309-4fa4-bb80-2e20b648cc21/F65_07N.pdf?MOD=AJPERES 

-MATEO GAMBARTE Eduardo y otros. Cárcar, Historia, Vocabulario y Plantas. Breve historia cotidiana del siglo XX de Cárcar. pag. 147. Año 2002 

-pares.mcu.es

-familysearch.org

-Hemeroteca diario ABC 9-7-1978